
Suponed que como maestros de Educación Física queremos dar una unidad didáctica de artes marciales.
De entrada, a la directora seguro que no le haría mucha gracia, y a los padres probablemente tampoco. "Violento", "No queremos que nuestros hijos salgan del colegio y se pongan a dar patadas a todo el que vea", o "eso es peligroso y se pueden hacer daño", son las excusas básicas para evitar una modalidad deportiva altamente atractiva tanto por contenidos trabajados como por el propio deporte.
Seguramente todas son excusas válidas. Y además no debemos olvidar que en Primaria se deben dar juegos predeportivos, evitando entre otras razones la temprana especialización (o el "embrutecimiento" del alumno, en el caso que nos toca). No existen muchos juegos para "iniciación al Moai Tai"
Pues bien, de entre las numerosas disciplinas de artes marciales existe una que reúne todos los requisitos para poder ser aplicada en una unidad didáctica con niños de Primaria; la Capoeira.
Este arte marcial brasileño tiene una serie de
características que la hacen idónea para impartirla en Primaria. La principal cualidad es que no hay esa necesidad de una confrontación directa con un contrario (como en la mayoría de las artes marciales), y ésto tranquiliza a niños y padres. Es el único arte marcial que se realiza con música, con lo que los temas transversales están asegurados, y contiene un alto nivel de atractivo derivados de los objetivos reales de la confrontación entre jugadores.
Pero la valía de este arte marcial no acaba ahí; Maculele, Samba de Roda, incluso Angola, son otras modalidades directamente relacionadas, también con un alto contenido en expresión corporal.
En definitiva, una interesante propuesta para mostrar al alumnado que
arte marcial no siempre tiene que ser sinónimo de
pegar exclusivamente, además de salir de las rutina en que se puede convertir el curriculo de la Educación Física.